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En la obra de nuestro Señor Jesucristo todo es celebración, él nos lleva de victoria en victoria, de triunfo en triunfo, ¡Gloria sea a su nombre! Y es que en realidad, con Jesús, formamos un equipo de ganadores, la iglesia no puede perder, "las puertas del hades y del infierno no prevalecerán contra ella".

    La Oración ha sido y sigue siendo un pilar fuerte que nos ha sostenido en medio de los múltiples ataques del enemigo; las "Vigilias de Oración" han estado muy bendecidas, la ministración de unos a otros mediante los especiales, las acciones de gracias y los testimonios son de grande edificación y fortaleza para los participantes; las "Cadenas de Oración" van adelante, y están a la orden de las necesidades cotidianas de todo aquel que necesite de esta "arma" espiritual, sólo se requiere que haya comunicación con los líderes del Comité de Intercesión (Tel. 1-310-522-4618), o con el Pastor, e inmediatamente  se establecerá una hora común, y habrá comunicación con la mayor cantidad posible de hermanos de la iglesia, los cuales nos uniremos en oración para que la mano de Dios se mueva en favor del o de los necesitados. El "Aposento Alto" de Domingos de 5:00 a 5:30 p.m. son tiempos especiales de comunión, adoración e intercesión, todos podemos ser parte de ellos.

    Los tiempos de "Recogimiento Espiritual en Ayuno", están siendo momentos de grandes experiencias espirituales. Es maravilloso el regocijo que se siente cuando somos ministrados por el poder del Espíritu Santo en este tiempo de comunión especial. Todos los participantes pueden salir fortalecidos, animados, renovados, y "dispuestos para toda buena obra".

    La predicación y la enseñanza bíblica continúa siendo como un motor que impulsa, que motiva, que llena de esperanza, que busca la renovación espiritual constante del pueblo de Dios, para que este compruebe por la obediencia que Dios es fiel y sus promesas seguras; y mediante ello cada creyente se disponga a ser un verdadero adorador, "en espíritu y en verdad", que toma conciencia de que no solamente se adora al Señor en los cultos que a él se dedican, sino también en el hogar, en la escuela, en la comunidad; y a través del amor y el servicio en acción.

    El Ministerio entre niños, adolescentes y jóvenes siguen adelante. Los programas de "Adoración y Edificación Espiritual" son oportunidades para forjar liderazgo entre la juventud. Se impulsa la perticipación activa de los muchachos, con el fin de que dejen a un lado la timidez y todo sentimiento de inutilidad. Los programas incluyen la recreación sana dentro y fuera del contexto del "templo". El "Desarrollo de Talentos" juvenil que incluye el aprendizaje de piano (keyboard), guitarra, batería, canto, va rindiendo sus frutos. El programa de aprendizaje de "computadoras" también cumple su cometido. ¡Oremos por liderazo juvenil y por los padres (para que motiven a sus muchachos), y por cada uno de los adolescentes y jóvenes que están involucrados.

    La "Koinonía" (Compañerismo) en la iglesia es maravillosa. Podemos adorar, orar, estudiar la palabra de Dios, reír, jugar y comer "juntos con alegría y sencillez de corazón". Sino que lo digan nuestros "Días de Parque Eclesial", nuestras celebraciones de los días de los Padres y las Madres, o nuestro bien concurridos "Campamentos Familiares". o que hablen las reuniones de "Células Familiares", también nuestras "Fiestas Multiculturales", las "Navidades en el Barrio", las "Fiestas Navideñas", etc. ¡Gloria a Dios por el amor y la armonía que se manifiesta de unos para con otros!

    El "Evangelismo" se proyecta conforme a la voluntad de Dios. De hecho la iglesia ha estado en las calles orando y evangelizando, casa por casa, y proclamando a viva voz en las esquinas estratégicas de la ciudad y en parques y hospitales. Desde la Amar St. hasta la 3rd. St., y desde el Harbor Blvd. hasta la Pacific Ave. se han evangelizado 26 bloques. Los Proyectos habitacionales "Rancho San Pedro" han sido objeto de especial atención. Damos gracias a Dios por evangelistas persona a persona como nuestros hermanos Fermín y Cruz Núñez, por nuestra hermana Angela González, y otros apasionados por compartir el evangelio de Jesús, que aún con todo y sus limitaciones humanas no tienen temor de hablarle a otros de Cristo. ¡Nos estamos preparando para un gran movimiento evangelizador, que viene como continuación de lo que ya se ha hecho! No podemos dejar de decir ¡Aleluya! por las nuevas almas y familias que el Señor ha traído a la iglesia, y por las que sigue trayendo, a pesar de los detractores y "mutiladores del cuerpo", que aunque quieren vernos fracasados tendrán que crugir sus dientes porque nosotros estamos anclados sobre la "roca": ¡Cristo Jesús! y él es quien nos lleva solamente hacia adelante.

    El "Discipulado" va madurando, y a través de las reuniones de "Células Familiares" se está adiestrando "Discípulos" comprometidos con el crecimiento individual, y con la visión de que este lleve a un compromiso más serio en el extendimiento del reino de Dios, que nos traiga como consecuencia natural el crecimiento, anhelado, de la iglesia.

    La "Pastoral" está evaluando contínuamente la "Visión" de la iglesia, con el propósito de ajustar y proyectar todos sus elementos de acuerdo a la palabra de Dios, a la guianza del Espíritu Santo, y sin dejar de lado el contexto en el que la iglesia y la comunidad se desenvuelven. Siempre debemos recordar que conforme al Espíritu Santo: ¡SOÑAMOS CON UNA IGLESIA VIVA, CRECIENTE E IMPACTANTE EN LA COMUNIDAD! Nuestra fe ha de estar firme, y debe ser una fe adhesiva a Jesucristo, y fundamentalmente activa en función del ejemplo que tenemos de él. Amén.

 

"Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano" (1 Corintios 15.58).

    

 

    Que hermoso es contar (brevemente) la historia del nacimiento y desarrollo de nuestra amada iglesia. Esta historia no puede hacer a un lado a aquellos que se preocuparon por la salvación de las almas en el sur de California, incluyendo la comunidad de San Pedro. Por lo tanto, es digno mencionar: al Rev. Conrado T. Valdivia, los esposos L.E. Troyer, el Rev. Antonio Jiménez, la señorita Nina Mooreford, las señoritas Gatsetts y Hargrave, los ministros Edwing R. Brown, W.F. Harper y J.B. Fox, misioneros y ejecutivos de la Convención Bautista del Sur de California y de la Sociedad Bautista Misionera Metropolitana de Los Angeles.

    Para el año de 1914, había iglesias y misiones en Los Angeles, San Pedro, Wilmington, Corona, Santa Bárbara y Bakersfield. En San Pedro, una pequeña Misión empezó reuniéndose en hogares, parques y aún a la sombra de un árbol. Bajo el ministerio del que se podría decir fue el Pastor fundador, Rev. Rafael Martínez, se compró una pequeña propiedad en la calle nueve, entre las calles Mesa y Pacific. En 1922, por la bendición y el crecimiento experimentado, la Misión se organizó como Iglesia con el soporte de la Sociedad Misionera de Los Angeles; primeramente se llamó “Primera Iglesia Bautista Mexicana La Santísima Trinidad, pero poco después “Primera Iglesia Bautista Mexicana de San Pedro”, y para efectos legales “First Mexican Baptist Church”. Lo “Mexicana” en nuestro nombre no tiene ningún sentido de exclusivismo, simplemente responde a sus raíces en cuanto a fundación y membresía inicial. Todos podemos ver hoy día que nuestro rótulo de cara a la comunidad dice: “Primera Iglesia Bautista”  con la aclaración de que es una congregación hispana para todo nuestro pueblo hispano, mejicanos y no mejicanos.

    Según consta en nuestras minutas, durante el ministerio del Rev. George Maines se abrieron misiones en Harbor City y Wilmington que eran atendidas por Laicos de la iglesia. El crecimiento dio lugar a que bajo el ministerio del Rev. Fidel Zamorano se comprara el actual local de la iglesia. Para el año de 1960, la congregación, con muchos esfuerzos especialmente de la Sociedad Femenil, terminó de pagar la deuda en relación con la propiedad. En 1965, se abrió otra Misión en Long Beach la cual vino a ser parte del departamento hispano de la Iglesia americana en esa ciudad. En 1971, debido al crecimiento se amplió el edificio.

    La iglesia a lo largo de su historia, como es normal, ha tenido momentos duros y amargos, pero el Señor de la Iglesia ha tenido siempre misericordia y también nos ha concedido grandes victorias. “Hasta aquí nos ha ayudado Jehová”. En el ir y venir de hermanos de la Iglesia, Dios ha concedido la bendición de que otras iglesias hayan sido fortalecidas aquí en la ciudad de San Pedro, y otras ciudades. “A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien”.

    Desde Enero de 1992, el Señor nos trajo, al Rev. Lic. Benjamin Marenco, y en un período de refrescamiento, hemos recibido de Dios una “Visión renovada”. ¡ Cristo siempre ha estado en control ! el Señor nos ha bendecido y nos sigue bendiciendo con crecimiento espiritual, organización, visión, y estamos en pos de un gran avivamiento con grande cosecha de almas en San Pedro, nuestra visión evangelística, discipular y misionera está en el altar del Señor.

“Bendito sea Jehová nuestra roca, quien adiestra nuestras manos para la batalla, y nuestros dedos para la guerra”. ¡En San Pedro hay clamor de guerra! El Señor se ha levantado para bendecirnos, y ahora dice: “ a mi pueblo que marche…Jehová peleará por vosotros”. “Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nada de esto preguntarás con sabiduría”. (Ec. 7:10) “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”. (Is. 43:19).

          Así que amados en el Señor, nuevas páginas se están escribiendo en la historia de la Iglesia de San Pedro, el contenido de éstas páginas viene del Señor de la obra. ¡ Dios nos siga bendiciendo!

 

 

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